| ARTÍCOLO DE CARMELO DÁVILA NIETO | ![]() |
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REITERANDO EN LOS HOMENAJES Y DISTINCIONES DEL CABILDO DE GRAN CANARIA Carmelo Dávila Nieto En respuesta a mi artículo
titulado "Prodigalidad y cicatería de distinciones", publicado
en este periódico el 20 de Abril último, en el que
expresé mi discrepancia con algunos de los honores y algunas de
las distinciones otorgadas por el Cabildo de Gran Canaria para el
corriente año, doña Encarnación Galván
González, Consejera de Presidencia de dicha institución,
me ha remitido muy amablemente el Reglamento de Honores y Distinciones,
así como copias de las actas de la Comisión Especial del
pleno de Honores y Distinciones del 10 de Febrero, y del pleno
ordinario del Cabildo del 27 del mismo mes, ambos correspondientes a la
anualidad en ejercicio, envío que le agradezco.
He leído con detenimiento el mencionado Reglamento, y he de expresar que su contenido me ratifica plena y totalmente con mi desacuerdo con algunos de los reconocimientos concedidos. Voy a reproducir algunos de los aspectos que se refieren directamente al tema para general conocimiento, y para que se observe por mis lectores que no soy caprichoso ni arbitrario en mi crítica: en el capítulo I, artículo 1, número 3, se expone que "A efectos de este reglamento se considera Honor los títulos de Hijo Predilecto e Hijo Adoptivo de Gran Canaria, mientras que el Can y el Roque Nublo de Gran Canaria serán considerados Distinciones". En el capítulo II, artículo 3, Ámbito subjetivo, número 1, se lee:"El título de Hijo Predilecto de Gran Canaria recaerá en personas físicas que hayan nacido en la isla de Gran Canaria, aunque no posean la nacionalidad española, estén vivas o hayan fallecido, como reconocimiento a méritos señalados, destacadas cualidades personales y prestación de sus servicios en la mejora, engrandecimiento y honor de Gran Canaria que supongan tan alto prestigio y estimación pública que la Corporación Insular considere este título como el más adecuado y merecido. 2. El título de Hijo Adoptivo de Gran Canaria podrá otorgarse a quienes, sin haber nacido en Gran Canaria, reúnan los méritos y reconocimientos públicos enumerados en el artículo anterior". Artículo 4. Criterios.1. "Los títulos de Hijo Predilecto de Gran Canaria e Hijo Adoptivo de Gran Canaria constituyen el primero y mayor honor que el Cabildo de Gran Canaria puede otorgar, por lo que, para que mantengan su prestigio, habrá de observarse en su concesión el máximo rigor y la mayor restricción posible". Ateniéndome a lo reproducido, queda palmariamente claro que el título de Hijo Predilecto de Gran Canaria es el PRIMERO Y MAYOR HONOR que el cabildo puede otorgar. Entonces se deduce que los tres nombrados este año para tal honor: Rafael Nebot Cabrera, José Antonio Ramos Díaz y Juan Hidalgo Codorniú, poseen superiores méritos señalados, destacadas cualidades personales y prestación de sus servicios en la mejora, engrandecimiento y honor de Gran Canaria que Benito Pérez Galdós, que ha recibido una distinción, el Can de oro, que es de inferior rango, o que Alfredo Kraus, que hace muchísimos años obtuvo el Can de plata, cuando sin que quepa discusión alguna son los grancanarios MAS UNIVERSALES -y canarios obviamente-, y los que MAS HAN ENGRANDECIDO Y HONRADO a Gran Canaria, proyectándola y prestigiándola mundialmente. Se ha cometido un tremendo, risible e imperdonable dislate porque Rafael Nebot carece absolutamente de mérito señalado, destacada cualidad personal -la misma que yo- y prestación de sus servicios en la mejora, engrandecimiento y honor de Gran Canaria, incluso para el Can y el Roque Nublo, pues no fue más que un mero programador de actos musicales en el Festival de Música de Canarias y el Teatro Pérez Galdós, excesiva y escandalosamente pagado, que cumplió con su cometido -como tantos miles de profesionales en la isla-, pero que su actividad no contribuyó en modo alguno a la mejora, engrandecimiento y honor de Gran Canaria, ni proyectara internacionalmente su nombre; pero detrás de su nombramiento está su infatigable protector, el nefastísimo don Guillermone, al que nuestros políticos temen por su supuesto poder periodístico. José Antonio Ramos García fue un notable timplista, pero tampoco sus méritos pueden equipararse a los de Benito Pérez Galdós y Alfredo Kraus, ni a los de Totoyo Millares, virtuoso del timple, maestro de generaciones de timplistas -entre ellos el mismo José Antonio Ramos-, permanente e injustamente olvidado. En cuanto a Juan Hidalgo Codorniú es preferible evitar el comentario por su nula dimensión artística ya que es un farsante sin categoría ni relieve internacional. ¿Qué ha aportado al arte nacional e internacional? NADA. Es un total engaño. De todos modos es extemporáneo y ridículo otorgar a tantos años de su óbito una distinción a Pérez Galdós; pero ya en ello pregunto si tanto el genial literato como el eximio tenor no podrán recibir el primero y mayor honor del Cabildo de Gran Canaria, el de de Hijos Predilectos, por poseer el Can. El Reglamento nada concreta al respecto. ¿Y tampoco posee "méritos señalados" el eminente investigador pictórico Matías Díaz Padrón para ser nombrado Hijo adoptivo? Sería interesante conocer los
nombres de los presentadores de las propuestas ya que las del
año en curso, salvo algunas honrosas y justas excepciones, han
sido totalmente desacertadas y carentes de rigor, y mezquina
además en el caso de Manuel Sosa Medina "Sandokán", que
por su humanitaria labor salvadora de vidas humanas es merecedor del
nombramiento de Hijo Predilecto, con más justicia que los otros
distinguidos con tal título. Pero la culpa de los nombramientos
hay que imputársela a los miembros de la comisión
Especial del Pleno de Honores y Distinciones, que fueron los que las
aprobaron sin objeciones ni reservas, así como a los asistentes
al Pleno Ordinario de la corporación cabildicia que dieron su
conformidad para la concesión de los honores y distinciones, que
no tuvieron en cuenta lo que se expone en el número 1 del
artículo 4 del capítulo II:..."por lo que, para que
mantengan su prestigio, habrá de observarse en su
concesión el MÁXIMO RIGOR Y LA MAYOR RESTRICION POSIBLE
(las mayúsculas son mías)" ¿Dónde estuvo
ese rigor en las designaciones de Rafael Nebot Cabrera y Juan Hidalgo
Codorniú? Brilló por su carencia. Parece que la capacidad
intelectual y crítica de los miembros de la comisión
Especial del Pleno de Honores y Distinciones y del Cabildo de Gran
Canaria tiene un nivel bastante bajo como lo demuestran estas
evidencias. Siento ser tan duro, pero los hechos lo demuestran
irrefutablemente porque los honores y distinciones de la anualidad
actual están absolutamente devaluados.
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