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La Virgen del Pino, Patrona de Canarias

La Virgen de Candelaria fue
hasta principios del siglo XX la
Patrona principal de todo el archipiélago u Obispado de
Canarias. En 1678, exponiendo García Ximénez este Patronato, lo supone
existiendo desde los años de la conquista. Sus palabras quedan escritas en el
capítulo segundo de los estatutos que se preparaba para su Catedral.
Creado en el siglo XIX
el Obispado Nivariense, la
Candelaria continuó siendo la Patrona principal de ambos
Obispados. Y el mismo Pío IX en 1867 confirmó a la Candelaria en la
posesión del título.
Sin embargo, a partir
del año 1914, las cosas variaron. Pío X pide informes sobre lo que convenía reformar
en las cosas litúrgicas. El Cabildo por aclamación manifiesta que se solicite
antes que nada el
cese del Patronato de la
Candelaria en la
diócesis de Canarias y que sea sustituido por el de la Virgen del Pino.
Se
abrió expediente. Deponen los Curas de las parroquias y cofradías. Y se envía
la solicitud a la Santa Sede.
La
contestación no se hizo esperar y llegó en todo favorable a la petición del
Obispado y su Cabildo. Es decir, cesa el
Patronato de la Candelaria
y es sustituido por el de la
Virgen del Pino.
Desde
entonces la Candelaria no puede llamarse Patrona de todo el Archipiélago Canario. Su patronato no llega a las hoy llamadas Islas orientales.
Y el seguir proclamándolo así es señal de clara ignorancia. Y los que lo digan pueden ser tildados de personas
ignorantes. Lo que fue y cesó, ya no
existe.
Lo
reseñado hasta aquí ha sido sacado del capítulo XIV del libro “Historia de las
Tradiciones del Pino” de don Santiago Cazorla.
Se
expone más detalladamente, lo dicho hasta aquí, en el apéndice IV del libro
“La Virgen el
Pino en la Historia
de Gran Canaria”, de los autores don Ignacio Quintan y don Santiago Cazorla.
El
domingo, 10 de noviembre de 2002 en un artículo titulado “Chicharrerismo
subliminal” escrito por don Antonio Cruz Domínguez, publicado en la página nº 2
de LA PROVINCIA,
ratifica lo referido y finaliza su escrito diciendo “Si con la proclamación en
1914 de la Virgen
del Pino como patrona de la
Diócesis de Canarias cada una de las diócesis cuentan con una
patrona principal; si Roma dice que no puede haber más de un patrono principal
por diócesis; si la
Candelaria es patrona principal de la Diócesis de San Cristóbal
de La Laguna y
el Pino lo es de Canarias…., la conclusión es clara y evidente: no existe patronazgo
general de la Virgen de Candelara sobre las Islas Canarias”.
Al
día siguiente, 11 de noviembre de 2002, lo escrito por los Sres. Cazorla,
Quintana y Cruz Domínguez, fue ratificado, en público, por el Obispo don Ramón
Echarren, a una pregunta que se le formulé en el Club de Prensa Canaria, la
cual decía así: ¿Existe en la actualidad una Virgen, que a los efectos de la Iglesia Católica,
sea
considerada Patrona del archipiélago Canario? A lo que el Sr.
Echarren
respondió: ¿Ha leído Ud. el artículo que
publicó en el día de ayer este Sr, y
señaló al Sr. don Antonio Cruz Domínguez, que lo
acompañaba en la mesa. Le volví a formular nuevamente la
pregunta: ¿Existe en la actualidad una Virgen, que a los
efectos de la Iglesia Católica,
sea considerada Patrona del archipiélago Canario?. Entonces el Sr. Obispo Echarren manifestó categóricamente que en
Canarias no existe una Virgen que sea considerada Patrona del archipiélago
Canario.
San
Mateo en su Evangelio escribió en varias ocasiones “El que tenga oídos que
oiga”.
Lo
dicho hasta aquí está dirigido a toda aquellas persona como el actual obispo de
la Diócesis
de San Cristóbal de La Laguna
y al alcalde socialista de Candelaria, Gumersindo García, para que no persistan
en la ignorancia y no les sea aplicado aquello de “Y el seguir proclamándolo
así es señal de clara ignorancia. Y los que lo
digan pueden ser tildados de personas ignorantes”.
Benedicto
XVI debería de tomar medidas drásticas con el actual Obispo de la Diócesis de San Cristóbal
de La Laguna y
el Partido Socialista Obrero Español debería de hacer lo mismo con Gumersindo García, pedimos para el primero la dimisión y al segundo la
expulsión.
Fdo. Pedro Viera

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