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Por Pedro Viera
Escucho en Radio Televisión Española y
en Televisión Canaria que le llaman a la Virgen de Candelaria, “la patrona”, y yo me
pregunto ¿patrona de qué?
No es patrona del municipio de Candelaria, la patrona de ese municipio es Santa Ana.
No es patrona de la diócesis de Tenerife, esa diócesis tiene su patrona que es Nuestra Señora de los Remedios.
No es patrona de la isla de Tenerife, esa isla tiene como patrona a Nuestra Señora de los Remedios.
No
es patrona de Canarias, ni general, ni principal,
porque en Canarias no existe ese título en la actualidad.
Se podría decir que la Virgen de Candelaria es como un general sin tropa.
Lo que paso
a relatar a partir de este instante lo he extractado del capítulo XIV del
libro “Historia de las Tradiciones del Pino” de don Santiago Cazorla.
Se expone más
detalladamente, lo dicho hasta aquí, en el apéndice IV del libro “La Virgen el Pino en la Historia de Gran
Canaria”, de los autores don Ignacio Quintan y don Santiago Cazorla.
La Virgen de Candelaria fue hasta
principios del siglo XX la Patrona principal de todo el archipiélago u
Obispado de Canarias. En 1678, exponiendo García Ximénez este Patronato, lo
supone existiendo desde los años de la conquista. Sus palabras quedan escritas
en el capítulo segundo de los estatutos que se preparaba para su Catedral.
Creado en el siglo XIX el Obispado Nivariense,
la Candelaria
continuó siendo la Patrona principal de ambos Obispados. Y el mismo
Pío IX en 1867 confirmó a la
Candelaria en la posesión del título.
Sin
embargo, a partir del año 1914, las cosas variaron. Pío X pide informes sobre
lo que convenía reformar en las cosas litúrgicas. El Cabildo por aclamación
manifiesta que se solicite antes que nada el cese
del Patronato de la
Candelaria en la
diócesis de Canarias y que sea sustituido por el de la Virgen del Pino.
Se abrió expediente. Deponen los Curas de las parroquias y cofradías. Y se envía
la solicitud a la Santa
Sede.
La
contestación no se hizo esperar y llegó en todo favorable a la petición del
Obispado y su Cabildo. Es decir, cesa el Patronato de la Candelaria y es
sustituido por el de la Virgen del Pino.
Desde
entonces la Candelaria no puede llamarse
Patrona de todo el Archipiélago Canario. Su patronato no
llega a las hoy llamadas Islas orientales. Y el seguir proclamándolo así es
señal de clara ignorancia. Y los que lo digan pueden ser tildados de personas
ignorantes. Lo que fue y cesó, ya no existe.
El
domingo, 10 de noviembre de 2002 en un artículo titulado “Chicharrerismo
subliminal” escrito por don Antonio Cruz Domínguez, publicado en la página nº 2
de LA PROVINCIA,
ratifica lo referido y finaliza su escrito diciendo “Si con la
proclamación en 1914 de la Virgen del Pino como patrona de la Diócesis de Canarias cada
una de las diócesis cuentan con una patrona principal; si Roma dice que no
puede haber más de un patrono principal por diócesis; si la Candelaria es patrona
principal de la Diócesis
de San Cristóbal de La Laguna
y el Pino lo es de Canarias…., la conclusión es clara y evidente: no existe
patronazgo general de la Virgen de Candelara sobre las Islas Canarias”.
Al
día siguiente, 11 de noviembre de 2002, lo escrito por los Sres. Cazorla,
Quintana y Cruz Domínguez, fue ratificado, en público, por el Obispo don Ramón
Echarren, a una pregunta que le formulé en el Club de Prensa Canaria, la
cual decía así: ¿Existe en la actualidad una Virgen, que a los efectos de la Iglesia Católica,
sea considerada Patrona del archipiélago Canario? A lo que el Sr. Echarren
respondió: ¿Ha leído Ud. el artículo que publicó en el día de ayer este Sr, y
señaló al Sr. don Antonio Cruz Domínguez, que lo acompañaba en la mesa. Le
volví a formular nuevamente la pregunta: ¿Existe en la actualidad una Virgen,
que a los efectos de la
Iglesia Católica, sea considerada Patrona del archipiélago
Canario? Entonces el Sr. Obispo Echarren manifestó categóricamente que en Canarias no
existe una Virgen que sea considerada Patrona del archipiélago Canario.
Esta situación lo puede ratificar don Antonio
Cruz Domínguez, que como he dicho estaba
presente en este acto.
San
Mateo en su Evangelio escribió en varias ocasiones “El que tenga oídos que
oiga”.
Lo
dicho hasta aquí está dirigido a toda aquellas persona como el actual obispo de
la Diócesis
de San Cristóbal de La Laguna
y a los alcalde socialistas de Candelaria, Gumersindo García y de Teror Juan de Dios Ramos Quintana para que no
persistan en la ignorancia y no les sea aplicado aquello de “Y el seguir
proclamándolo así es señal de clara ignorancia. Y los que lo digan
pueden ser tildados de personas ignorantes”.
Benedicto
XVI debería de tomar medidas drásticas con el actual Obispo de la Diócesis de San Cristóbal
de La Laguna
y
el Partido Socialista Obrero Español debería de hacer lo
mismo con Gumersindo García y Juan de Dios Ramos Quintana,
pedimos para el primero la dimisión y al segundo y tercero la
expulsión. |