Proyectos
buenos, feos y malos
Si
usted tuviera que hacer un trabajo escolar, como seguro recuerda, y su profesor
o profesora le indicara un tema a tratar como por ejemplo: “Proyectos en el
olvido e incompletos de Gran Canaria”, posiblemente su memoria no hallaría
demasiados recuerdos si es usted de mi generación. Pero si ese profesor,
además, le permitiera consultar a sus padres o abuelos, el uso de la biblioteca
pública o el uso de medios modernos como internet, seguramente su trabajo pueda
contar con una materia prima que jamás pensó podría acumular tan fácilmente.
Mire, como ejemplo y le aseguro que sin esfuerzo de búsqueda, le voy a recordar
tres proyectos buenos, feos y malos que por motivos acertados o erróneos total
o parcialmente no salieron jamás adelante y que además han sido, y algunos
siguen siendo, polémicos para lo bueno o lo malo.
1.-
El tren vertebrado:
A
principio de los años setenta se instaló en
Trenes
parecidos son parte fundamental del transporte y la movilidad ciudadana en
urbes varias del Japón (ni me molestaré en recordar los metros, trenes y
tranvías de Europa o España) y un atractivo visual y turístico que caracteriza
a las mismas. Incluso es una alternativa a los vehículos convencionales
contaminantes de uso personal o al impacto visual y medioambiental que puede
generar la construcción excesiva de carreteras urbanas e interurbanas para la
utilización de turismos o servicios públicos por carretera.
Con
esto no quiero decir, por favor téngalo usted en cuenta, que el proyecto del
TV-2 de principios de los 70 en Las Palmas de Gran Canaria fuera el ideal.
Quizás pudo haber sido un tren subterráneo, un metro o pudo ser un tranvía.
Quizás pudo integrarse mejor con el resto de servicios públicos. Sea como
fuere, los proyectos no son buenos, feos o malos en su totalidad sino que
debemos aprender a acoplarlos a nuestras necesidades. ¿Hemos aprendido la
lección? ¿O desecharemos al completo cualquier propuesta de un tren en la isla?
Siempre podemos hacer cinco carriles en la autopista en cada sentido o
construir más accesos de asfalto donde nos plazca ya que esto no supone un
atentado contra el medioambiente, ¿verdad?
2.-
Parque de atracciones Tívoli:
A
mediados de los 70 y posteriormente a mediados de los 80 y principios de los 90
lo más pequeños soñaban con un parque de atracciones a la altura de la isla y
de sus habitantes ya fuera por calidad o cantidad. Este parque de atracciones
era el Tívoli que tras varios años en “stand by” (durante muchos tiempo pudo
verse parte de su estructura sobre las montañas de
Las
grandes ciudades del mundo, y los mejores destinos turísticos cuentan con atractivos
parques de atracciones, temáticos o culturales que diversifican la oferta
turística de estos destinos y los convierten en más competitivos. Ni que decir
tiene de los beneficios para la población residente en estos lugares.
Tampoco
quiero decir con esto, por favor téngalo usted en cuenta de nuevo, que el
proyecto del Tívoli fuera el más adecuado para la isla. Quizás podría
construirse en otro punto, quizás podría ser un parque temático o cultural o
quizás podrían ser más de uno y de distintos tipos. Quizás podrían mejorarse
los museos existentes e incluirlos en ofertas culturales junto con las que
propongo. Sea como fuere, los proyectos no son buenos, feos o malos en su
totalidad sino que, como también dije antes, debemos aprender a acoplarlos a nuestras
necesidades. Y no sólo eso, pues si estos proyectos no nos son concedidos o la
desidia y la envidia política los paraliza debemos manifestarnos e impedirlo.
¿Dónde está la oferta de ocio de primera calidad que Gran Canaria se merece?
Siempre podemos conformarnos con ir al cine, al teatro o al auditorio a la
espera de alguna actuación, interpretación o proyección interesante mientras
nuestros museos más importantes y otros pequeños teatros agonizan. Todo esto
junto a la inexistencia de las atracciones e instalaciones que los más pequeños
de Gran Canaria merecen y el turista aprecia.
3.-
Teleférico Roque Nublo – Tejeda:
Ahora
sí tratamos algo actual. Hace bien poco se nos ha propuesto la instalación de
un teleférico desde el casco de Tejeda hasta la base del Roque Nublo.
¿Es
feo o bonito un teleférico? ¿Estropea el paisaje? ¿Mejora la economía del
lugar?
Mire
usted, un teleférico de por si no es algo bonito o feo la verdad. Bonito o feo
es el paisaje que pueda existir entorno al mismo y todos coincidimos que el
Roque Nublo y sus alrededores son de gran belleza natural, así que la primera
pregunta nos importa poco y pasamos a la segunda. ¿Estropea el paisaje? He
estado en lugares con teleférico, seguramente usted en más que yo, y
personalmente me han parecido encajar en la grandeza de sus enclaves. Pero
claro, nosotros aquí no dejamos de discutir, seguramente con razón, que hay que
sustentar unos cables en el aire y toda una maquinaria que cruzará esos
No
podemos descartar proyectos que son buenos en la mayoría de los puntos pues la
perfección, como sabemos, no existe y tampoco debemos permitir que otros que
son negativos se lleven a cabo. Así pues le propongo, además, ejercicios de
reflexión, ¿Es malo el proyecto de ampliación del Aeropuerto de Gran Canaria?
¿Es malo el proyecto de
Lo
más importante, esté usted de acuerdo conmigo o no en lo anterior, es la
posibilidad de discutir los proyectos e ideas inteligentemente y sobre todo, no
eternizarlos y paralizar nuestros progresos. Si es bueno, pongámoslo en marcha
ya, si es feo o malo corrijámoslo enseguida o pasemos a otra cosa, pero no
sigamos discutiendo y estancándonos porque desde hace mucho tiempo necesitamos
un Plan General de Renovación Turística, de Transporte, Energías Renovables,
Medio Ambiente e incluso Telecomunicaciones donde cada pieza encaje entre sí
como un puzle que resulte difícil de destruir.