¡Por fin!

TRIBUNA LIBRE       viernes, 15 de octubre de 2004          LA PROVINCIA/DIARIO DE LAS PALMAS

 

JULIO MONTSERRAT DARIAS

 

Desde que ATI sentó sus posaderas en el Gobierno canario y visto todo lo visto desde entonces, pensaba que a estas alturas del devenir político en nuestras islas ya nadie le ofrece­ría resistencia ante los continuos raids que provocan el desalojo de la Administración en Gran Canaria y su trasvase hacia Tenerife así como la inversión intensiva en ésta en de­trimento del resto de las ínsulas.

Ahora se les ha ocurrido a los seño­res del Reino de Tenefe poner una línea ferroviaria entre Santa Cruz de Tenerife y Tacoronte y claro, aun­que dicha línea sea un retroceso en los medios de comunicación, ya que se vuelve al caballo de hierro, eso no importa con tal de enterrar el di­nero en Nivaria y no en otro lugar.

Pero, por fin, ha surgido un frente formado por la Comarca del No­roeste grancanario que ha dicho ¡basta! Los dineros, que siempre son pocos, han de emplearse en aque­llos asuntos que son prioritarios y comunicar  decentemente el noroes­te grancanario lo es: diez son los municipios que se beneficiarían con la ampliación de la autovía desde el Pagador a Santa María de Guía de Gran Canaria. La instalación del tren, ante la precariedad de las comunicaciones de nuestro norte, es una frivolidad que no puede consentirse por los gobernantes de los municipios perjudi­cados ni por nuestras instituciones en general.

Espero y deseo que éste sea un pri­mer paso reivindicativo de todos aquellos derechos que nos asisten, y que detrás de éste se produzca ya no un sólido caminar sino una ca­rrera de fondo solicitando aquello de lo que nos hemos visto despo­seídos por esta pila de insularistas insolidarios.

 

Me decía un viejo amigo que el Em­porium que había creado Gran Ca­naria se estaba viniendo abajo al como le ocurrió al Imperio Roma­no pues, según él, tal suceso se pro­dujo porque a los centuriones les cortaron los huevos para hacer ca­viar. La actitud de estos munícipes, da a entender que los suyos siguen en su sitio natural y que no están dispuestos a que se los enlaten.

Julio Montserrat Darias

Las Palmas de Gran Canaria