| BIOGRAFÍA DE DON JOSÉ DEL PEROJO Y FIGUERAS | ||||
“Ilustre diputado cunero por Las Palmas de Gran Canaria (1852-1908).
Falleció tras su intervención parlamentaria en las Cortes Españolas en defensa
de los intereses de la isla. En reconocimiento la ciudad dio su nombre a una
calle en el año de 1910.”
DON JOSE DEL PEROJO Y FIGUERAS (1853 -1908) A pesar de no ser
canario de nacimiento, ni haber estado nunca en nuestras islas, ha sido
considerado Perojo como uno de los personajes de la segunda mitad del siglo XIX
y comienzos del XX que más huellas han dejado en la Historia de nuestro país,
Gran Canaria. Nació
en Santiago de Cuba, pero se vinculó a nuestra patria chica por su elección
como Diputado a Cortes por Gran Canaria en 1905, apoyado por el partido de
Don Fernando León y Castillo. Fue un Diputado activo, inteligente y muy decidido
defensor de los intereses canarios. Elegido en 1907 como diputado maurista, recabó entonces para Gran Canaria y la isla de La Palma las
respectivas Juntas del Censo, independientes de la de Tenerife.
Al suprimirse las Comisarías de Marina de Tenerife y Las Palmas de Gran
Canaria, supo aprovechar el momento para plantear la
cuestión de la división de la Provincia, cosa que de inmediato despertó el
entusiasmo isleño. Una de las cuestiones fundamentales planteadas bajo su mandato en las Cortes fue la de una reforma administrativa general para las islas. Se discutía por entonces el proyecto de Ley de Administración local de Don Antonio Maura y con dicho motivo presentaron enmiendas de acuerdo Alvarado, Morote y Perojo, orientadas todas ellas a una gran autonomía administrativa. Dicha petición fue trágicamente subrayada por la vida misma de su autor, ya que discutiendo esta cuestión en el Congreso murió Don José del Perojo el 17 de octubre de 1908. PEROJO Y FIGUERAS, JOSE DEL
Relación de elecciones en las que fue
diputado
PEROJO Y FIGUERAS, JOSE DEL
Elecciones: 36. Elecciones 4.4.1886 Legislatura: 1886 1887 1887-1888 1888-1889 Circunscripción: Pontevedra Distrito: Caldas de Reyes Votantes: 2.079 Votos obtenidos: 2.079 Nº credencial: 424 Fecha de alta: 20/11/1886 Fecha de baja: 17/04/1889 Fecha de jura/promete: 20/11/1886 Sustituido por: MATEO SAGASTA Y DIAZ ANTONIANA, PEDRO Sustituye a: GOICOECHEA Y JURADO, MIGUEL DE DATOS BIOGRAFICOS
Fecha y lugar nacimiento: 1853 en Santiago de Cuba Fecha y lugar fallecimiento: 17.10.1908 en Madrid OBSERVACIONES
Fecha de alta la de aprobación del acta. Elección parcial
escrutada el 1 de agosto de 1886. En sesión de 17 de abril de 1889 se dio
cuenta de su renuncia por haber sido nombrado Gobernador Civil de Manila.
Signatura:A.C.D. Serie documentación Electoral: 103 nº 3 Elecciones: 38. Elecciones 5.3.1893 Legislatura: 1893-1894 1894-1896 Circunscripción: Cuba Distrito: La Habana Electores: 19.210 Votantes: 10.977 Votos obtenidos: 3.467 Nº credencial: 450 Fecha de alta: 30/04/1894 Fecha de baja: 01/07/1895 Fecha de jura/promete: 01/05/1894 Sustituye a: APEZTEGUIA Y TARAFA, JULIO JOSE DATOS BIOGRAFICOS
Fecha y lugar nacimiento: 1853 en Santiago de Cuba Fecha y lugar fallecimiento: 17.10.1908 en Madrid OBSERVACIONES
Elección parcial de 9 de julio de 1893. Signatura:A.C.D. Serie documentación Electoral: Elecciones: 40. Elecciones 27.3.1898 Legislatura: 1898-1899 Circunscripción: Cuba Distrito: Santiago de Cuba Electores: 11.712 Votantes: 6.977 Votos obtenidos: 4450 Nº credencial: 409 Fecha de alta: 27/05/1898 Fecha de baja: 16/03/1899 Fecha de jura/promete: 30/04/1898 DATOS BIOGRAFICOS
Fecha y lugar nacimiento: 1853 en Santiago de Cuba Fecha y lugar fallecimiento: 17.10.1908 en Madrid Signatura:A.C.D. Serie documentación Electoral: 111 nº 46
Elecciones: 44. Elecciones 10.9.1905 Legislatura: 1905-1907 Circunscripción: Canarias Distrito: Las Palmas Electores: 28.881 Votantes: 19.227 Votos obtenidos: 8.544 Nº credencial: 312 Fecha de alta: 29/09/1905 Fecha de baja: 30/03/1907 Fecha de jura/promete: 18/11/1905 Profesión: Periodista DATOS BIOGRAFICOS
Fecha y lugar nacimiento: 1853 en Santiago de Cuba Fecha y lugar fallecimiento: 17.10.1908 en Madrid OBSERVACIONES
Fecha de alta la del sello de registro de entrada.
Signatura:A.C.D. Serie documentación Electoral: 119 nº 12
Elecciones: 45. Elecciones 21.4.1907 Legislatura: 1907-1908 1908-1909 Circunscripción: Canarias Distrito: Las Palmas Electores: 29.854 Votantes: 20.441 Votos obtenidos: 13.288 Nº credencial: 364 Fecha de alta: 12/05/1907 Fecha de baja: 17/10/1908 Fecha de jura/promete: 06/06/1907 Profesión: Periodista DATOS BIOGRAFICOS
Fecha y lugar nacimiento: 1853 en Santiago de Cuba Fecha y lugar fallecimiento: 17.10.1908 en Madrid OBSERVACIONES
Fecha de alta la del sello de registro de entrada.
Signatura:A.C.D. Serie documentación Electoral: 121 nº 12
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En el contexto histórico-cultural
de finales del pasado siglo XIXy comienzos del siglo XX, destaca un buen número
de intelectuales hispanos de relevancia. No obstante esta diversidad
enriquecedora, la historiografía continúa en gran medida centrando sus
investigaciones en autores considerados de «primera fila», como Unamuno u
Ortega y Gasset, a la vez que descuida otras figuras que, no por ser menos
conocidas, carecen de interés. Entre ellas merece una atención especial José
del Perojo y Figueras, cuyo caso produce una cierta perplejidad, puesto que
resulta sorprendente que carezca hasta el momento de una monografía quien fue
el introductor del neokantismo en España y facilitó a sus conciudadanos el
conocimiento de autores y tendencias de pensamiento vigentes en Europa. Precisamente con el
objetivo de conceder a Perojo un estudio amplio y detenido que nunca ha sido
realizado, nos propusimos la elaboración de esta Tesis Doctoral que aspira a
poner de manifiesto el valor de este filósofo en su época y a buscar el
significado de su amplia labor cultural y política. Para ello, hemos dividido
nuestro trabajo en cuatro partes: — Primeramente,
reconstruimos la accidentada biografía de este autor cubano, materia
apropiada para una novela o, mejor aún, para una película. Según parece, su hijo
más joven, el renombrado Benito, debió percibirlo así y supo sacar
rendimiento en sus producciones cinematográficas a algunos detalles
biográficos, particularmente a aquéllos que le llegaron a afectar más
profundamente, en relación con el reconocimiento de paternidad por parte de
su progenitor. Esta primera tarea que
hemos realizado, ha sido ciertamente ardua, dada la ausencia de datos que ha
rodeado de tinieblas la vida de Perojo. En realidad, no ha sido fácil
encadenar los distintos episodios sueltos que han llegado a nuestro
conocimiento a través de archivos históricos, prensa y libros varios. Sin
embargo, a pesar de estos obstáculos, hemos de indicar que los resultados
obtenidos han superado las expectativas que inicialmente nos habíamos forjado
y que la fortuna ha acompañado nuestro esfuerzo. Así, tras sucesivas
indagaciones, hemos podido presentar una reconstrucción biográfica coherente
y bastante completa, que es la primera aportación de esta Tesis Doctoral. Tras este necesario
esbozo biográfico, nuestra investigación se reparte en distintos bloques que
atienden a tres niveles complementarios, centrados respectivamente, aunque no
con exclusividad, en la filosofía, la política y la pedagogía.
A la hora de establecer esta división hemos procurado respetar el orden
cronológico y poner de relieve la consistencia apreciada en los diferentes
textos de Perojo, en los cuales los diferentes temas se entremezclan y
prestan mutuo apoyo: 1) La primera etapa de su
actividad pública es fácil de separar y se extiende entre los años 1875 y
1879, durante los cuales revela la multiplicidad de fuentes de las que se
nutre su pensamiento filosófico. En este período hemos examinado su libro más
conocido, Ensayos sobre el movimiento intelectual en Alemania (1875),
en busca de su adscripción al neokantismo y de sus más tempranas
manifestaciones de rechazo a la escuela krausista y a favor de la libertad de
pensamiento. También nos hemos
acercado a aquélla de sus publicaciones periódicas que goza de mayor fama, ganada
a pulso, la Revista Contemporánea, cuyo análisis profundo daría por sí
solo motivo para redactar otra Tesis Doctoral. Sin querer limitarnos a estas
dos obras, encontramos en esta época otros textos editados en prensa, de los
cuales también damos noticia, así como de la casa editorial que impulsa este
antillano emprendedor con la cooperación de su hermano Emilio. Por último,
hemos descubierto una segunda revista de sugerente título, La Naturaleza,
que hasta hoy había permanecido ignorada sin que se vinculara su nombre al
apellido Perojo. 2) Después de acercarnos
a la formación intelectual de Perojo y al asombroso despliegue cultural que
lleva a cabo, en la segunda parte de nuestro trabajo nos ocupamos de su
carrera e ideas políticas y establecemos en ellas la siguiente división: — 1879-1898: a lo largo
de estas dos décadas, sus preocupaciones se reparten entre Santander y, sobre
todo, los territorios coloniales, especialmente Cuba. Sin embargo, en este
lapso de tiempo no descuida el político otros asuntos y escribe sobre temas
tan variados como la corriente pesimista, los avances tecnológicos en
Amsterdam, el socialismo científico o cuestiones económicas y financieras. — Una segunda fase no se
abre hasta 1905 y se extiende hasta la muerte del diputado. En ella
descubrimos su defensa de otras dos localidades: Cataluña y Las Palmas de
Gran Canaria, circunscripción esta última por la cual resulta elegido en las
Cortes de 1905 y 1907. Los dos retos más
significativos que nos hemos propuesto al analizar este nivel han consistido,
por una parte, en recomponer su carrera política, inaugurada en el año 79 con
su candidatura por el Partido Liberal Cubano, debida principalmente a su
amistad con Rafael Montoro. Para esclarecer su trayectoria política, el Diario
de las sesiones de las Cortes ha supuesto una ayuda esencial y ha servido
para completar el conocimiento de las gestiones y propuestas de este pensador
cubano que enseguida militó en el Partido Fusionista de Sagasta, se decidió
en los años noventa por la opción autonomista y terminó, a principios de
siglo, por seguir los pasos de Maura, cuando éste se puso al frente de los
conservadores. Por otra parte, no ha
sido sencillo rescatar diversos artículos desperdigados en prensa, cuando en
ocasiones no disponíamos en principio de ninguna pista que orientara nuestra
búsqueda. Muchas veces, todo lo más que había llegado a nuestros oídos era su
colaboración en un periódico concreto o su papel de director al frente de
algún diario, sin que se indicara la fecha exacta en que estos
acontecimientos tuvieron lugar. Además de examinar su segundo volumen,
publicado en 1885 con el título de Ensayos sobre política colonial, ha
sido preciso rastrear las huellas de Perojo en publicaciones como El
Progreso, El Imparcial, El Liberal, La Ilustración Española y Americana,
Revista de España, Gaceta Universal, La Opinión y, por supuesto, (El)
Nuevo Mundo, otra de sus revistas de mayor éxito, nacida bajo un criterio
autonomista con el cometido de diagnosticar los males que aquejaban a las
colonias y prevenir su pérdida. Todo este material de
Perojo que hemos conseguido reunir evidencia la continuidad y relación mutua
existente entre sus ideas filosóficas y políticas. De hecho, la coherencia
entre las sucesivas etapas de su vida se demuestra en un ejemplo revelador,
como es la decisión de publicar de nuevo, en 1884, uno de sus ensayos del año
75, titulado «Teoría de los partidos políticos». De otro lado, no se puede
olvidar que la influencia de la doctrina darwinista a la que Perojo fue sensible,
alcanza su mayor intensidad cuando en los años ochenta la aplica
resueltamente al ámbito político. 3) Una vez cumplida la
aproximación a las concepciones filosóficas y políticas de este dinámico
pensador hispano, hemos creído oportuno abordar en otra sección sus últimas
empresas culturales dominadas por sus reflexiones pedagógicas, siguiendo la
corriente mayoritaria del nuevo siglo. Decepcionado por el
Desastre del 98 y convencido de que sus advertencias y cooperación no habían
cosechado el éxito esperado, se retiró temporalmente de la actividad
parlamentaria para encontrar refugio en el periodismo, otra de las
actividades a las que se dedicó ampliamente. En este último capítulo hemos
estudiado las tres revistas de las cuales fue fundador y cuyo rumbo dirigió
con éxito: Nuevo Mundo, Por Esos Mundos y El Teatro. Nuestra
investigación constata que son publicaciones aptas para un público no
especializado en algún campo de la cultura en particular y que el mismo afán
popularizador que late en ellas es palpable en su último tomo de ensayos, de
1907: Ensayos sobre Educación. * * * Por lo que se refiere a
los objetivos que han guiado nuestra monografía, pueden resumirse en
descubrir a un autor de enorme repercusión en su momento histórico. Hemos
tratado de proporcionar la mayor información que ha sido posible obtener
sobre su biografía y sus numerosos trabajos publicados bien en prensa, bien
en libros, sin olvidar los elocuentes discursos pronunciados en las Cortes. Con el apoyo que brinda
este vasto material, fundamentalmente de carácter primario como es de
suponer, hemos perfilado una imagen de José del Perojo caracterizada por unos
atributos que permiten situar a este polifacético y excepcional personaje al
lado de otros coetáneos suyos con equivalentes inquietudes por eliminar las
condiciones que mantenían el atraso de España, tanto a nivel cultural, como
político o educativo: — La primera impresión
que suscita el estudio de este filósofo, es que nos hallamos ante un gran divulgador
de pensamientos ajenos sin que, desde luego, se agote su función en esta
interesante faceta. — Su carácter emprendedor
y dinámico, que lo convierte en un luchador infatigable, es perfectamente
comprensible si nos fijamos en una conexión en absoluto casual que el
análisis de Perojo pone de manifiesto: nos referimos a la relación entre sus
simpatías por el neokantismo (impregnado de positivismo o darwinismo)
y el reformismo que preside toda su vida y hace de él un filósofo con
voluntad de ofrecer constantemente soluciones prácticas. — Su tendencia europeizadora
explica que se enamore de un Continente que sigue otros derroteros que la
aletargada España, rasgo éste que se ilustra incluso en un detalle
aparentemente tan trivial como es la adopción del modo de vestir inglés. — Al lado de estas
peculiaridades, se advierte que Perojo se conforma con «lo fenoménico», esto
es, con el terreno donde operan las ciencias particulares, al tiempo que
desprecia las explicaciones de sabor metafísico. Esta sana intención de
hallar remedios viables concede al autor un valor y una actualidad singulares
y hace de sus escritos interesantes objetos de reflexión en nuestros días, ya
que nos ayudan a entender el complejo período histórico que le tocó vivir.
Así mismo, a la luz de la vida y obra de Perojo se comprende mejor el cambio
de mentalidad operado a finales del siglo XIX y del que fue, en buena medida,
responsable, en la doble función de partícipe directo y promotor, animando a
otros a seguir su ejemplo. El mensaje reiterativo de
este «liberal reformista», como él mismo se define, consiste en que
las mejoras son posibles porque los males que afectan al país son relativos y
en absoluto inherentes a una pretendida «esencia» del pueblo español, contra
la cual no tendría sentido luchar porque sería imposible modificarla, por
definición. Cabe atribuir a Perojo este mensaje que alimenta la esperanza en
un futuro próspero para España y que parece desprenderse de sus propuestas,
entre las cuales hay que excluir, obviamente, el pernicioso influjo alcanzado
por el darwinismo social.
No queremos concluir sin
reafirmar que, si dejamos al margen ciertos desafortunados textos inspirados
por ideas derivadas de la corriente positivista, podremos considerar a
Perojo junto a otros pensadores españoles que no han sido escuchados como
merecían y que nos advierten que no debemos incurrir en el error de adoptar
una actitud pesimista -y aún derrotista- que explique las deficiencias
apreciadas en España, apelando a diferencias intrínsecas entre el carácter de
la sociedad española y el de otras sociedades más avanzadas, de modo que se
cerraría la puerta a la posibilidad de cambio y, en definitiva, se negaría la
propia libertad humana.
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